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No es más que un hasta luego

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Añadir leyenda Para aquellos que partieron... Descubrí entre viejos correos esta epístola cargada de emotividad. Y decidí publicarla para compartir con mis amigos invisibles el dolor de un adiós ya prescrito. Va dirigido hoy a todos los que en este camino han escogido rumbos nuevos, y en especial a ti, que fuiste tantas cosas, pero sobre todo, fuiste ausencia, hasta que también dejaste de doler. ---- Ha llegado el tiempo de la verdadera despedida. Momentánea o no, la vida lo juzgará pertinente. Tanto que decir... Tan pocas las palabras, tanta la emoción. El nuestro ha sido un viaje particular. No determino con precisión el momento en que nuestra singular amistad surgió. Y aunque la distancia siempre, siempre enfría los corazones, debemos agradecer que aún de vez en cuando nos hayamos  reencontrado un par de veces para recordar. Y recordar siempre dejó esas ganas, esa espera de que recobraras tu lugar con el mismo entusiasmo. Pero las circunstancias habían cambiado, y cad...

Cada día sigo sacando espinas de lo profundo del corazón

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Ha pasado algo de tiempo desde la última vez. Y es que "remover los sedimentos de la nostalgia" no es un pasatiempo aconsejable. Sin embargo, heme aquí. Quizá por masoquismo, o simple maneras de vaciar un poco ese caudal de reminiscencias que no han dejado de correr ni un segundo, desde siempre. Ese constante acoso del pasado, que se sigue haciendo presente a la fuerza, ya por presidposición macabra, o por inhabilidad proba. Lo cierto es que a veces me doy la tarea de recolectar recuerdos viejos, porque los más nuevos todavía duelen... "Entonces en el fondo de aquel corazón lacerado comenzó a formarse una llaga mortal; arrastrando tras sí a los remordimientos, no de aquellos que se apoderan de la imaginación como las furias de la antigüedad, sino de los que con zumbido sordo y doloroso hieren el corazón en ciertos instantes y le mortifican con el recuerdo de lo pasado. Veneno fatal, cuyas corrosivas punzadas exasperan el mal y le van profundizando constantemente has...

Tener noticias tuyas

“…Se puede ampliar el presente tanto como quiera, o lanzarse vertiginosamente hacia el futuro, o dar marcha atrás que es lo más peligroso porque ahí están los recuerdos, todos los recuerdos, los buenos, los regulares, los execrables. Ahí está el amor, o sea estás vos, y las grandes lealtades y también las grandes traiciones. Ahí está todo lo que uno pudo hacer y no hizo, y también lo que pudo no hacer y sí hizo. La encrucijada en la que el camino elegido fue el erróneo. Y ahí empieza la película, es decir cómo habría sido la historia si se hubiera tomado el otro rumbo, aquel que entonces se descartó. Generalmente, después de varios rollos uno suspende la proyección y piensa que el camino elegido no fue tan equivocado y que acaso, en igual encrucijada, hoy la elección sería la misma. Con variantes, claro. Con menos ingenuidad, por supuesto. Con más alertas, por las dudas. Pero eso sí, manteniendo el rumbo primordial. Estos grandes espacios en blanco son por lo común zonas de desalient...

Para siempre

Yo quería que fuera para siempre. Porque yo lo merecía. Porque después de tanto era preciso. Porque si se acababa el tiempo, no partía sin el gozo de pensar ser eternos. Y eternos en la dimensión que conocemos, ni mas ni menos. Y quizá lo fuimos. Cada día rememoro cosas diferentes. Como ir viendo álbumes viejos llenos de ese sentimiento que nos dibuja sonrisas. Así somos hoy, y un poquito mas cada hora que pasa: somos buenos recuerdos. Dejamos de ser buenas vivencias, buenos momentos, para convertirnos en hologramas de lo que fuimos, y proyectarnos en lo que yo nunca quise que fuésemos. Hoy paseaba por aquel día que nos tomamos unas cervezas sentados en la acera, después de caminar sin rumbo. Yo era feliz contigo. Y lo fui siempre hasta que ya no eramos felices juntos. Quizá por eso estoy tan jodido. Quizá por eso el corazón me frunce la vida, y bombea mas fuerte y me sirve de poco. Porque después de haberlo desechado, llegaste tu y tuve que ir a buscarlo al basurero para recorda...

O, where art Thou?

Hoy es apenas el día 3. Aunque la ausencia prescribió la víspera de ayer, es hoy que las secuelas se sienten. No hay ni cigarrillos para engañar la mente un rato, o distraerla de todo lo que parece negativo. Se mezcla la ansiedad, el hambre y la melancolía. Te extraño.  Ya intenté la lectura, la tv y el silencio. Nada sirve. Pero te busco aun, como para sentirte cerca porque no estas, "pero una palabra tuya bastará para sanarme". Conversaciones de bolsillo. Sencillas y corteses. A eso nos resumimos cuando no hay reclamos. Y mejor así. Son las connotaciones las que nos han apartado. Hoy no se si es costumbre a esta dinámica entre ambos. Es lo bueno de tu carácter. No tener apegos ahorra montones de angustias. Me siento apabullado por las circunstancias. Y mientras divague en ello, me sera imposible una actitud distinta. Estoy en ese punto donde todo me perturba. Y me desespero porque no encuentro soluciones, y cada día aparecen nuevos problemas. La vida dejo de...

Es mejor que yo mengüe

Cool I am When I am with you Cool I'm not When I am lonely ~Madonna Me pesa la distancia. Pero mas me pesa la indiferencia. Y me llena de ira no poder superar este amargo trance, porque las circunstancias se empeñan en ser desfavorables para mi. Porque tal vez tengo mas ego que amor, y mas orgullo que necesidad de ti. Como diría el maestro, "Tengo miedo de verte, necesidad de verte, esperanza de verte, desazones de verte. Tengo ganas de hallarte, preocupación de hallarte, certidumbre de hallarte, pobres dudas de hallarte. Tengo urgencia de oírte, alegría de oírte, buena suerte de oírte, y temores de oírte. O sea, resumiendo, estoy jodido y radiante. Quizá más lo primero que lo segundo. Y también, viceversa." Los malestares son varios, y para todos los gustos. La enfermera, llena de preocupación me preguntaba si me sentía preocupado por algo, si había alguna cosa que me generara ansiedad. La mire dubitativamente, porque habría necesitado mas un psicólogo que ...

hasta que se me vuelva a secar el corazon

"En realidad el insomnio es como un sueño, pero sin sueño. En el insomnio comparecen ansiedades que durante el día estuvieron arrinconadas; proyectos todavía inmaduros que necesitan cálculos, previsiones, ajustes; culpas recién instaladas en la conciencia."- M. Benedetti. He hecho de todo para no pensarte tanto. Para no desgastar tu energía con mi vampirismo emocional. Para no llenarme yo de inquietudes innecesarias. Recordaba aquella noche, si no me equivoco era la navidad. Yo sentía una felicidad infinita. Nada me podía brindar mas plenitud. Eras tu. Y te dije, con la angustia de palabras no apropiadas, o a destiempo, "Cásate conmigo!" Mas allá de una invitación efímera, era una genuina propuesta de extender ese éxtasis a cada día de mi vida. Mucho sucedió entre ese entonces y nuestro ahora. Me atrevo a decir, quizá aun nublado por la emocionalidad, que vivimos una luna de miel incluso mucho antes de comenzar esta empresa fallida. Insisto que algún paso no...

But if I let you go...

"A los que juegan a perderte, dejales ganar. No tienes mejor posesión que tu mismo. Ámate, valorate, disfrutate y apoyate para que quien no te quiera con calidad emprenda su camino." Aquí estamos. En esta proyección de nuestro universo que llamamos realidad. Desgastados y contusos. En cierto modo, agonizantes. Y llenos de una amarga resignación.  Hace días viniste de lejos. De donde la vida era vida. Y trajiste una alegría fugaz como tu visita. Y al mismo tiempo, despedirte era sentir que la vida misma se me apagaba, porque abrí a ti mis cofres sagrados cuando, nuevamente como aquella ultima vez, me desarmaste con tus palabras.  Intente ser el que conoces. Pero tus ojos pristinos ven mas allá. Me dijiste que no era yo, que me veía triste. Y aunque ciertamente albergo tristezas, no pensé que en mi rostro se leyera algún indicio de mis penas.  Me escuchaste con mirada tierna, con la comprensión que solo tu y yo nos brindamos. Me conoces hoy mejor que antes, ...

A broken heart, a contrite spirit.

Anhelo la paz del silencio. Porque los pensamientos acribillan como metrallas, y hay palabras que resuenan como murmullos eternos, aturdiendo la mente y atribulando el espíritu. Quizá es lo que llamas mortificarse. Envenenarse la vida con la   ponzoña mental de lo dicho, repasando una y otra vez el dolor de la honestidad. Siento angustia. No tanto de verte partir como de mi ante tu ausencia. Acostumbrarse a lo nuevo es un esfuerzo diario, es un retroceder constante tratando de culminar cada jornada airoso en dicha empresa. Y al final, hay que asumirlo, cuesta casi la vida reajustar las velas para volver a navegar en dirección correcta. Medicamente existen los corazones rotos, aprendí de James Talmage hace algunos años. Intensa agonía mental puede causar que sangre se acumule en el pericardio al romperse las paredes del musculo por estrés, emociones punzantes de dolor o alegría, y una intensa lucha espiritual. No es descabellado que la metáfora mas común de todas sea hablar de c...

Reminiscencias

Puede que no haya paseo más dulce que ese. Quien lo vive día a día me llamará loco. Pero hay tantas cosas que lo hacen particular para mí que lo matizan de colores que ni Pantone ha registrado. Sí, eso lo aprendí de mis viajes también. Hoy rememoraba aquellas experiencias de mi niñez cuando ese mismo viaje era por carretera, pero iba impregnado de una emoción similar. No por la misma causa, pero igualmente grata. Viajar a Cúa era comer melcochas, o heladitos. Dormir en ese cuarto de ventanas altas que daban a la calle. Despertarse con el olor a arepa recién horneada, caraotas y carne mechada que Nanita cocinaba para el batallón, y de quien no recuerdo sino sus cabellos blancos trenzados, porque siempre estaba frente al fogón. Ver a Bonifacio alimentar las gallinas en el patio trasero, y secretamente enamorarse de sus ojos azules y su fina estampa de aristócrata europeo. Que Vestalia se sentara en el saguán...

108 cuentas para la iluminación

Hace 14 años el día de hoy. Era un julio lluvioso. Extraño. Yo lleno de expectativas y a la vez de todos los temores que la mente humana alberga. Comenzaba a crecer. Me enfrentaba a la adultez y solo me tenía a mí mismo para sortear desafíos. Era dolorosamente satisfactorio volar con alas propias. Ver el mundo con mi cristal. Eliminar dependencias. Reconocerme como individuo. Fue una lucha cruenta y sanguinaria. Hay vestigios de ella aún en el hoy. Pero la armadura calza mejor. Elena pronunciaba entonces palabras que más adelante he comprendido con absoluta empatía. Hoy trae nuevas enseñanzas. La observo. Busca su paz. E indago con la curiosidad de un niño. Veo las cuentas en su mano izquierda, cuidadosamente avanzadas por su dedo pulgar y anular, el dedo del corazón. Me habla de mantras y respiración. De energía. De sanación. Y de que con ello encuentra su propia capacidad de centrar su conciencia en la lo qu...

The walk of shame

Cada día tengo nuevos hallazgos. Nuevas conclusiones. Es un atar de cabos incesante, como si el acertijo que parecía irresolvible súbitamente se revela con la simplicidad que un niño entendería. Darle la vuelta​ a las cosas no las descomplica. Es como si el velo se rasgara y quedara todo expuesto. Sin duda, al mejor estilo de Cercei Lannister, caminaría por el estrecho sendero donde el esputo y el escarnio purgarían, y las voces gritarían "Shame!" al sonar de la campana. Admiro la magistralidad de algunos para persuadir. Para convencer, aún ante lo evidente. Hay ciertos artes que aún no domino. Hay demasiada ingenuidad, demasiada ignorancia, demasiada esperanza. No me es fácil replantearme todo lo que había pensado del futuro próximo. Pero quizá no sea tan distinto del presente. Parece que hay destinos irreversiblemente​ escritos. Siempre he sabido quién soy. Es a los otros a quienes siempre descon...

The ghosts of the past who will forever haunt me

Ya no es hora para este ejercicio. Aunque bien que me atormentaron hoy pensamientos vanos. No hay medicamento contra los pensamientos. Y son ellos, en gran medida, los que causan resquemores. Hoy comprendo más. No sé si acepto, pero definitivamente logro entender con más tino. Hoy muchas interrogantes tienen respuesta. Y muchas de ellas decepcionan. No señalo ni juzgo. Yo no soy un dechado de virtudes. Pero me siento a orillas del río Piedras, esta vez sin llorar. Hay lecciones valiosas. No debemos construir pedestales para dioses falsos. No creemos todas las palabras. No sentimos con la misma intensidad. No confiamos ni en nosotros mismos. Repetimos historias con maquiavélica similitud. En qué lugar del Hades los hacinaría Dante? Mañana el circo tiene nueva función. Hasta entonces.

La levedad: Lecciones prácticas.

¿Qué es eso de vivir en la verdad? La definición negativa es sencilla: significa no mentir, no ocultarse, no mantener nada en secreto. Desde que conoció a Sabina, Franz vive en la mentira... Para Sabina, vivir en la verdad, no mentirse a sí misma ni a los demás, solo es posible en el supuesto de que vivamos sin público. Sabina desprecia la literatura en la que los autores delatan todas sus intimidades y las de sus amigos. La persona que pierde su intimidad lo pierde todo, piensa Sabina,  y la persona que se priva de ello voluntariamente es un monstruo. Fran se percató con sorpresa de que no era desdichado. La presencia física de Sabina era mucho menos importante de lo que había supuesto. Lo importante era la huella Dorada, la huella mágica que había dejado en su vida y que nadie podría quitarle. Antes de desaparecer de su vista tuvo tiempo de poner en sus manos la escoba de Hércules, con la cual barrió de ...

1800 mg de litio

4:30 am. Una mañana que pinta larga. Un jueves que no termina. Un viernes cuya única expectativa es ver a la persona que te colorea los días, y que te enciende el morbo para pajearte dos, tres, quien sabe cuántas veces... Al menos en eso se han convertido mis días de ocio. En largas horas​ de nada. Y sin embargo, ese esperar no tiene garantías. Nunca sé con certeza si hará espacio para mí. Sin reproches. Ya es costumbre esto de no vernos nunca. Que me hace falta, si. Pero decirlo es redundante, y aburrido y pernicioso para su autónomo proceder, jamás sujeto a la necesidad de un rato juntos, como si fuese lo mismo estar o no estar, sin alteración de su mundo en forma alguna. Y que aburrido vivir en esta angustia de la ausencia hecha norma. Se me evaporó la esperanza. Aún quedan días baldíos. La llamada que nunca llegó. Los proyectos que nos guardamos otra vez en el bolsillo. Y la frustración....

Ausencias

La mente tiene lugares peligroso. Donde es mejor no ir por precaución. Pero por más que uno amaestre los pensamientos, alguno que otro pudiera desviarse. Ya es lunes y el desvelo preocupa, no tanto por el sueño diurno, sino por la cefalea incesante. Pero a pesar de haber firmado un pacto de no agresión, mis cavilaciones se acumulan silentemente, hasta que ensordecen la realidad con sus ruidos. Simplemente pensaba. Porque en la insensatez de las pequeñas cosas hay grandes significados para un alma atribulada como la mía. Esos conversatorios fraternales remueven demasiadas cosas. Y es que la última vez que la ingenuidad me ganó, yo mismo quebré a mi ídolo de barro. Porque aún creyéndolo de oro, se corroyó como hierro. La verdad este fin de semana fue de ausencias. Dije que no sobrepensaría más las cosas. Porque no vale la pena. Porque arruina ese autoengaño que alegra los días que pasan. Y sigo haland...

El número maestro

Son 33. No los reconozco, ni siento haberlos vivido todos. Pero son 33 revoluciones alrededor del sol. Y yo haciendo historias. Algunas tan vívidas que parecen tiempo presente. Otras tan borrosas que no sé si son memorias o inventiva de mi psiquis. Hoy me dió por recapitular. Fue un recorrido interesante, pero no necesario. Es más grato el presente. En el están los de siempre. Los indispensables. También los fieles. Los hay cordiales pero irrelevantes. Los hay sorpresivos por su buena memoria. Y los hay indiferentes. Los hay detallistas, como negarlo. Y los que se esfuerzan por contar, pero nos aburren con su insistencia. Tengo suficiente para sentirme dichoso. Aunque no lo discierna. Pero haré un esfuerzo por reconocerlo. Tengo una compañía no indispensable, ni imprescindible. Mucho menos platónica que hace días, quizá. Pero con gestos impensables que me hicieron sonreír con honestidad. Los valoro con gran deferencia. P...

If you had met me in 1864

Insomnio. Nicotina. Pensamientos y recuerdos. Parece una noche cualquiera, de las de siempre. Y es que poco a poco nos volvemos los mismos. No hay que mirar atrás, o menguarían las ganas de seguir adelante. Y el futuro es promisorio en la medida que se entienda desde un hoy menos complejo. Hay personas maravillosas a mi alrededor. La mayoría piensa que les enseño, pero es a la inversa. Me nutren sus ánimos, aunque brevemente. Y son la única ancla en mares revueltos. Y vaya que lo han sido las últimas horas. Y voy recordando por qué busqué refugio en ellos, y aún sirven para olvidar la dantesca realidad, mientras no dormimos. Habrá que inventarse una de Bourne Identity y comenzar de cero. Pero hacer reset completo, porque de nada vale un cúmulo de memorias ocupando espacio. No es teoría del color, como le llamas. Es cuestión de contraste y combinación. Siempre lo hemos sabido. Pero se va agotando la resilienci...

Cardiopatías irracionales, y otras boludeces.

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Predecible, ciertamente. Aquí estamos. Porque los pensamientos se desordenan fácilmente y con frecuencia. Pero a pesar de ese constante remordimiento por echar perlas a los cerdos, hay que tener en cuenta que la vida no se detiene. Que hay que purgar culpas y seguir adelante. E intentar, una y mil veces si fuere necesario, hasta que el boceto que bosqueja nuestra mente sea plasmado con cierta fidelidad. Pediría treguas, pero el ritmo de batalla se desaceleraría y no habría vuelta atrás. Cantaría victoria la conciencia. Seríamos menos audaces en engañarnos con gusto, y miraríamos la humanidad con mayor displicencia. No es hora de subjetivar hechos. Me absuelvo de culpas. Pero me mofo de mi ingenuidad. Porque soy magnífico constructor de castillos de arena en costas azotadas por vendavales. Y tú, artífice absoluto de los más sutiles subterfugios. También te libero de la responsabilidad de arrastrar un yugo desigual. Hoy seremos más lo que en realidad somos. Y menos lo que pr...

If i had a highway, i would run for the hills

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"Sabina desprecia la literatura en la que los autores delatan todas sus intimidades y las de sus amigos. La persona que pierde su intimidad, lo pierde todo, piensa Sabina. Y la persona que se priva de ello voluntariamente, es un monstruo. Franz se percató con sorpresa de que no era desdichado. La presencia física de Sabina era mucho menos importante de lo que había supuesto. Lo importante era la huella dorada, la huella mágica que había dejado en su vida y que nadie podría quitarle. Antes de desaparecer de su vista tuvo tiempo de poner en sus manos la escoba de Hércules, con la cual barrio de su vida todo lo que no quería. Aquella inesperada felicidad, aquella comodidad, aquel placer que le producían la libertad y la nueva vida, ése era el regalo que le había dejado. Sabina se fue a vivir a París y no era capaz de recuperarse de la melancolía. Si alguien le hubiera preguntado qué le había pasado, no habría encontrado palabras para explicarlo. Un drama vital siempre puede expresar...